Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


lunes, 19 de septiembre de 2011

GIROS


Girlflower: Lilya Corneli





I
Oigo pasos
Tu cuerpo goteando por la casa
Te sigo juguetona
metiéndome en los charcos
chapoteando el reflejo de tu sonrisa

II
Me arrancas la cordura
como un vestido de topos
Mi corazón de invierno toca a rebato
se quiebra su coraza de escarcha
comienza el deshielo
y lagrimean las nieves
Arpegio manos de primavera
sobre tu torso de hierba
(caricias florecen en margaritas)
Las escuelas abren sus puertas
los niños salen en manada
y en sus cometas al viento
vuelan cielos de verano
Mi boca es un nido de otoños
Los besos caen como hojas secas
Al tendernos sobre ellos
crujen

Trompeamos las estaciones
el uno enredado en el otro
giraquetegira

III
El preludio de una estrella
(la primera de esta noche)
cabecea en el borde
de tu chistera de mago
soplas
y asciende
le construyo una cornisa en mi sexo
y se aquieta
y titila

IV
Cuando me tomas
ángeles resbalan en el cielo
sabor a garrapiñadas en la boca



23 comentarios:

Aka dijo...

Menudo galimatías de estaciones. Por suerte las estaciones de los sentimientos no son tan predecibles ni ordenadas como las climáticas y saltamos de una a otra según antojo y sorpresas. Imágenes preciosas, especialmente la del cuerpo goteando o la de los niños en jauría como un volcán en erupción abandonando el aula para entregarse al placer del juego, de volar las ilusiones.

besos

El Joven llamado Cuervo dijo...

Lindo juego para jugar descalzo, si al final hay garrapiñadas.
Y esa cornisa...dará vertigo?

Gloria dijo...

Cargado de sensualidad este preludio antes del amor.

Me encantó el poema.

Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

La verdad es que yo me estaba recreando en las imágenes, Aka, cuando de pronto surgieron las estaciones. La cosa venía siendo que dos cuerpos enredados pueden en una noche dar una vuelta completa alrededor del sol. A mí me gusta pensar que sí es posible. Un beso

Vera Eikon dijo...

Siempre fui niña de garrapiñadas, y ahora soy mujer que por su casa camina descalza. Quizás guarde alguna relación.... En cuanto a la cornisa, habrá que preguntarle a la estrella, o en su defecto a aquel que cuelga la estrella ahí, Darío.

Vera Eikon dijo...

Nunca se debe subestimar los preludios, Gloria...Un abrazo

Nina dijo...

Me quedo con esta frase: "Me arrancas la cordura como un vestido de topos(...)"

Besote enorme.

Vera Eikon dijo...

He de reconocer, Nina, que tras leer Emma Gunst hoy, la palabra cordura se quedó rebotando en mi cabeza. Aunque fui yo la que le quitó el vestido de topos...Bicos!!!!

El hombre de Alabama dijo...

Más que giros, son quiebros.

Rayuela dijo...

tu poesía va creciendo, más y más.
deliciosa.

besos*

EMMAGUNST dijo...

me sonó muy "argentino" el poema! el giraquetegira y garrapiñada son términos muy de ésta zona! me encantó! mucha energía de la linda-buena y necesaria!

Un abrazo

Vera Eikon dijo...

Bueno, más que nada es que me los imaginaba girando el uno enlazado al otro. Pero quiebros no está mal, Alabama...

Vera Eikon dijo...

Oh! Gracias Rayuela!! Un biquiño

Vera Eikon dijo...

Y eso que no puse barrilete en vez de cometa. Pero desconocía que en Argentina se decía garrapiñadas(me lo anoto), y pensé que igual tendría que explicarlo. Y el giraquetegira, no sé...creo que me sonó bien así. Me gusta las sensaciones que me transmitió. Septiembre siempre me pone de muy buen humor(y eso se nota), quizás porque es el mes en el que nací, y siempre me alegro en la época de mi cumpleaños. ¿O será el otoño????
Un abrazo enorme

jojoaquin dijo...

estoy de acuerdo con Rayuela. Tu verso madura, se contiene y las imágenes cada vez son más ricas y pulidas. Enhorabuena. Besos

C C RIDER dijo...

Giraquetegira….” Se me antoja voluptuoso este devenir de versos-beso desde la primera gota hasta la última garra, meciendo ese gira-que-te-gira. Sabes una cosa? Veo que no simplemente recreas imágenes (como dices a Aka) y fines un poema, porque escucho una historia, veo uno de tus maravillosos cuentos detrás de estas trovas y el contexto (imaginado, en poesía; siempre) dedica verbo, representación. Por cierto; ahora escribo desde el tren camino Coruña, asiento 82v, vagón 2º. maduraré como un fruto al final del viaje.

Carmela dijo...

Un hermoso preludio para una noche mágica.
A veces Vera, como hoy, me haces viajar a la vez que lo haces tú, y me siento casi indiscreta por encontrarme exactamente en el lugar que describes.
Y esa estrella titileante es el mejor final que podría esperarse.
Besos.

Eleanor Smith # dijo...

Me gustan las garrapiñadas.
Me gusta aún más tu poesía *

Un beso o 2 #

Vera Eikon dijo...

Vaya! Muchas gracias Jojoaquin! Me dejas sin palabras...Un abrazo

Vera Eikon dijo...

Bueno, yo amo construir imágenes, Dani, y me gustaría tener la libertad de no supeditarlas a la historia. Sin embargo a veces me doy cuenta de que voy hilando, e hilando, con lo que las imágenes igual pierden fuerza en favor de lo narrativo. Me gusta la idea de que la historia sea algo que subyace....Genial, un tren hacia Coruña, no se me ocurre un sitio mejor. Besos, querido

Vera Eikon dijo...

Bendita indiscreción, Carmela. Me gustas como compañera de viaje. Bicos!!!

Vera Eikon dijo...

Gracias, Eleanor. Aunque las garrapiñadas están muy buenas. Bico

El Poeta Maldito dijo...

Me distrajo la parte de los niños que salen de las escuelas y todo eso, como que cuando empecé a leer me guió por una parte y luego perdí el rumbo.

Lo que si no puedo negar el ingenio de algunas de las imágenes.