Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


miércoles, 6 de junio de 2012

CAÍDA DEL POEMA



Se me olvidaba agradecer a la maravillosa Noelia Palma el haberme dado a conocer esta linda foto



Bajo una de mis alas sostengo un poema. Quiero volar para llegar hacia ti. Pero volar significa abrir las alas, y temo que el poema se caiga, y se haga añicos que se claven en pies que bailan descalzos, o siegue la cabeza indolente de las más delicadas flores. Y yo no quiero hacer sangre los pies descalzos, porque la sal de la sangre-escrito está-cimienta lágrimas. Tampoco quiero pasar a la posteridad como la impiadosa mujer que guillotinaba amorosas flores. Bueno, en realidad no es mi deseo pasar a la posteridad. Mi deseo es llegar hasta ti como amazona del instante. Pero alguien le puso un precio demasiado elevado a ese deseo: la vida del poema. Y lo natural sería abrir mis alas y acunar entre ellas la distancia que nos separa, y conseguir adormecerla. Pero ello significa soltar este poema del que soy portadora. Este poema que amamanté con mis senos tibios, tantos días con sus noches, como si se tratara del hijo que nunca tuve. Me mira el poema con esos ojos que arpegian mares. Ojos que mudan espacio en piel. Y cómo dejarlo caer si soy incapaz de que entienda que, al contrario que yo, él no necesita de alas para volar. Porque siendo poema es el mismísimo viento. Y como viento resiste la caída y sólo a veces se ovilla sobre si mismo, y entre la boca del tiempo amaina en suspiro. O hacerle comprender que no precisa cobijo. Porque siendo poema es la fiebre que irradia calor al corazón de los amantes. Una fiebre que tiene sus raíces en la garganta del dragón, y a la vez que sacude los cuerpos pone en los cielos una estrella, y por esa misma razón ha de ser infinito el número de galaxias. O impedir que cubra su desnudez con banal vestidura. Porque como poema ningún dios será su juez. Y por lo tanto está libre de pecado o es el pecado mismo, si le place.  Desconoce el pudor, y es inmune a la mirada censora. En definitiva, convencer al poema de que es todo aquello que desee. Porque el poema se manifiesta en el tintineo de las fuentes, en el repicar jubiloso de las copas de los árboles. Porque el poema es ese temblor del espacio que media, justo antes de dejar de ser. Y mientras escribo comprendo que el poema es, por encima de todo, este movimiento de mis alas al abrirse para llegar a ti. El vértigo al pie del abismo que no se dibuja sino en la entraña. Y es también-por qué no- esa caída que ambos tememos, la gravedad demostrándose empíricamente en los cuerpos, el golpe contra la vida, y el trauma. Porque el poema es esa contradicción de la cosa viva resistiéndose a la vez que corre al encuentro irrevocable con la muerte.      

15 comentarios:

Axis dijo...

Un poema tan bello y tan sentido, habilidoso para llegar atravesando galaxias y arribar sensual y amorosamente en el afortunado destinatario!

Bicos muy dulces!

Noelia Palma dijo...

el poema es esa contracción que te ciñe al universo

no?

EMMAGUNST dijo...

Recién, recién, me decía una amiga común de todas nosotras...qué bellas fotografías elige Noelia...y sí, es la pura verdad.

Con respecto al escrito Vera...sos mágica, te lo dije una y mil veces.

ABRAZO(s)

José Antonio Fernández dijo...

¿Qué es un poema? Buena pregunta. No sabría definirlo por lo que lo busco por internet y leo: "Obra literaria escrita en verso, con unidad temática y estructural". Qué cosas. ¿Y donde están definidas las sensaciones que nos trasmite un buen poema? En fin..

Tranquilino González dijo...

Sin dudas, el poema tiene destino y objetivo. Puede ser una caricia, pero también puede ser el más certero escupitajo.
Un abrazo.

Fran dijo...

Diseccionas un poema con unos versos en prosa que se hace íntimos, deseo por compartir el vértigo de la vida...

bsos

Amanecer Nocturno dijo...

Es innevitable sonreír ante este mapa de sensaciones trazado con la delicadeza de un hada.
El poema es lo que quiera ser, yo me quedo con eso, y también con la fiebre de la garganta del dragón: el calor de los amantes.

Un beso :)

Halcón peregrino dijo...

Hermoso.

esa de afuera de mí dijo...

todo me encanto, pero esto:
Mi deseo es llegar hasta ti como amazona del instante
me lo llevo dentro...

besos, vera

lila

David Mariné dijo...

madre del amor hermoso, menuda preciosidad has escrito Vera y de regalo la foto de Noe que es el complemento perfecto.
muchas felicidades.
te abrazo.

joaquin dijo...

hermosísimas imágenes para una declaración de amor a esa mujer fatal e ingrata llamada poesía

besos

(* dijo...

"Acudir a las palabras que las cantan, / las palabras que las levantan en el viento", dice Juarroz, lo que implica cantarlas y volarlas pese al vértigo, por el asombro.
Empiezo a ser adicta de tus reflexiones, Vera, muy mucho. Cuajas la belleza.
Un abrazo, linda.

(* dijo...

Y en una nota aparte, para que lo conozcas:
Hace un tiempo me daba más cosa revelar mi nombre. Cierto pudor hizo que me resguardara bajo ese trazo innombrable, (*, que muchos vincularon a una luna con su estrella. Me hicieron de noche, me encariñé. Hasta que vino la primera y verdadera intifada de mi nombre y dije Alba. Y ya me va costando menos, acostumbrarme a la luz y compartirla. :)

La sonrisa de Hiperión dijo...

La muerte siempre nos espera al final del camino.

Feliz domingo.

laura garcia del castaño dijo...

La resistencia es nuestra, los terrores por la perpetuidad de la escritura y su trance es nuestra. Todos los impedimentos para el poema los tiene el poeta. el poema no hace más que sucumbir y ser inmortal y vivir hambriento.