Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


martes, 23 de octubre de 2012

AGITACIÓN





Busco la palabra
o el verso
que haga girar los goznes
de tan mecánico
corazón
y poner la agitación de un pájaro
en su monotonía
Como ese rayo de sol que reverbera
el resto de agua de un pozo
-tan resto
que ya se sospecha sequedad
y  no agua-
y lo reintegra
Escribo y tomo conciencia
de que tal corazón
ha de ser vuelo en la cárcel de mi pecho
y que soy yo misma ese resto
que con el limo del pozo
se confunde
Un fondo de agua
que articula la luz
-soy-               
He ahí el poema





15 comentarios:

Darío dijo...

Exponerse al sol y abrir las alas, con el ruido seco de los huesos, expandir la luz, dejarla fluir. Saludoshhh

Sinuhe, el que es... dijo...

Resto de una vertiente de agua al que acude la palabra a calmar su sed.

Si se extinguiera... Qué sería de nosotros?

(Reverencia y beso!)

Vera Eikon dijo...

En realidad esta entrada tiene un anexo...

Es en la agitación la belleza, pues ahí es donde lo otro se revela. Como el mar cuando se conmueve de olas, o el viento despeinando las hojas de ese árbol. Cuando la armonía de un rostro se rompe en una sonrisa, eso es belleza. El gesto con que el oprimido levanta la cabeza, eso es vida. El mundo se remueve. La naturaleza se define en el espasmo. Un verso es una agitación del espíritu. Un beso un temblor al unísono de dos bocas.
En tanto revelación, siento que la belleza no difiere de la verdad ni de la vida. Belleza no como singularidad estética, sino como manifestación de lo otro. Agitación-revelación-revolución.

Dejemos las puertas abiertas, rompamos las contras, subamos las persianas y que esa ráfaga que aguarda ahí fuera, nos agite.

Un abrazo

c c Rider dijo...

La palabra es duración, evaporación de un cuerpo. Evocación expiatoria que se precipita a la trasparencia –ahí tal vez el poema, el signo por el cual se inmolaron las lenguas, exhaustas, desde esa cavidad palpitante y parlante. Privarlas de logocentricidad y debilitar sus límites, abrazar la niebla y el limo, quedar frente al otro y recitar el nombre como el canto de un pájaro, urdir la intemperie en la que morir y nacer en otro modo de soy ergo eres, aunque sea en el pozo de nuestra conciencia

agitemos las ramas, ardamos de belleza

han de nacer árboles en la sequedad y canten tu nombre

besos palindos

silvia zappia dijo...

sos-poema


abrazo, vera*

Humberto Dib dijo...

Más de una vez confesé que los poemas no son santos de mi devoción, posiblemente a causa de haber leído mala poesía.
pero éste me pareció que logró atravesar la línea de los decires trillados, hay un efecto de metáfora logrado, de nueva creación en el mundo del arte.
Un abrazo.
HD

María dijo...

Tú eres un poema Vera.

Juan Antonio dijo...

Y no hay duda que lo encuentras en el centro geométrico de la luz, en el temblor de la vida.

Sarco Lange dijo...

He ahí el poema, padre.
He ahí la victoria, hijo.

Capitán Placenta dijo...

Me gustó mucho el símil del pozo.
Son el aire de esas alas tuyas las que nos llegan y agitan en cadena.
Besos enérgicos

Garriga dijo...

la mujer pez se ha vuelto pajaro en el pecho de sí misma. ¿qué será mañana?
no se por qué
este texto me recuerda el de estos días de una amiga

http://unangelparamisoledad.blogspot.com.ar/

(* dijo...

Tu luz siempre irradia la palabra con una belleza propia de amanecer o gestación. Pienso en migas de pan dispersas por la mesa, doradas por el sol: eso son restos, la luz los pone ante nuestros ojos, podemos escribir un poema.
Estás sutil, sutil, Vera, y me gusta mucho.
Un abrazo.

Axis dijo...

Ese anexo Vera!

EStoy con vos! en cada palabra, cada sensación, abramos compuertas, salgamos y adentrémonos fuera...

Besos corazoncitou!!!!

Versosdeloceano dijo...

Divino poema!

David Mariné dijo...

me considero un lector "despacista", que lee despacio, pero Vera este poema me encanta leerlo como si exhalara el último supiro de mi vida.
fuerte abrazo.