Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


lunes, 25 de marzo de 2013

UN NO POEMA




"que mi devastación me pertenezca,
porque la pérdida es parte de lo dado."
Cómo nadar al estilo mariposa  de Mariel Manrique



cuando la brisa cesa
y sus flacos dedos
ya no articulan
la brizna de hierba de lo que se llama
“adentro”
cuando no respiramos otra cosa
que la atmósfera
opresiva
y martilleante
de la casa cerrada
y enmohecida
en la que nos hemos convertido
cuando la lágrima ya no es secreción viviente
sino el pronunciamiento del surco
de lo que alguna vez lloramos

podemos aferrarnos al cadáver
y buscar en los ojos del muerto
los restos de transparencia
de lo que en su día fue luz

aun a sabiendas  de que el lugar del sueño
es ese interregno de sombra tras el globo ocular
y que al apretar con fuerza los párpados
ensayamos la ficción
de que la noche más oscura
puede resucitarse de estrellas

o por el contrario aceptarnos derrumbe
y reducirnos a latencia bajo el escombro

hasta que como la flor
nos abramos de nuevo a la vida
con el gesto de aquello
que ya no se contiene

30 comentarios:

Leo Mercado dijo...

Es un si poema verdadera y literalmente desbordante, Vera.
Me gustó muchísimo su musicalidad y el sutil secreto que lo hace cierto, más allá del intento de disuasión impreso en el título.
Besos.

Aka dijo...

Brindo por una vida de primaveras y de breves inviernos. De bulbos en flor incontenibles que rompan el gris ruinoso de un pasado tornasolado. Bello texto Vera, delicado meandro de versos por los que resulta fácil dejarse llevar.
Besos

Vera Eikon dijo...

Es que yo lo sentí como un desahogo, un propósito, el anticipo de algo que está por venir...Y lo escribí así de corrido, sin más intención que la de pronunciarme. Y bueno, quizás se trate de que últimamente me cuesta ver poesía en lo que veo. Pero me agradan tus palabras, Leo. Besos

Vera Eikon dijo...

Sobre todo que la flor no se contenga, y acontezca....Me alegra verte por aquí con cierta asiduidad, Aka. No sabes cuánto....Besos muy floridos!

Claudia Sbolci dijo...

Acontecer de flor latente bajo los escombros.
Y volver a ser después del derrumbe acontecido,
apertura, abertura y opertura
(de lo) viviente.

Bellísimo!

Vera Eikon dijo...

Me encantó que añadieras la palabra opertura, Claudia. Pero sí, hay épocas embrionarias, fundamentales para lo viviente. Un abrazo!

Carmela dijo...

Vera ya sabes que no sé mucho de poesía, hasta hace poco había leído muy poca, pero desde un tiempo para acá es fundamental en mi vida. Me gusta buscar, leerla y sin saber mucho de ella, me gusta o no, me llega o no. Y tus poemas son de los que si me tocan, de los que se me quedan dentro y me tocan en un lugar especial. Hoy decías en mi casa que "Emily habló y el verbo se hizo sol...", y yo cuando te leo me quedo llena de sensaciones, que no soy capaz de expresar como tan maravillosamente lo hacen las personas que normalmente leo en tu casa, pero si pudiera expresartelo sería como ese sol tras las palabras de Emily.
Besos

Vera Eikon dijo...

Pienso, Carmela, que la poesía hay que leerla con la piel, sentirla, y que realmente los únicos significados válidos son los que le confiere el lector. Es el lector el que le confiere toda la emisión al gesto de escribir. Son comentarios como el tuyo los que nos incitan a no rechazar ese gesto(que a veces, a menudo, sucede). Es hermoso saber que la conmoción que es todo poema, hace nido en otro alguien. Como un temblor que se propaga de piel a piel. Lo dicho....Besos mil, y gracias!

Maruja dijo...

Un bello texto. Feliz semana para ti.

Sandra Garrido dijo...

Vera,

Nada de acuerdo con el título, en todo caso podrías haberle llamado, "parto" por el dolor que conlleva, y además has parido un hijo precioso, esa sensación que describes "tan bien" y tan bellamente dolorosa, creo haerla sentido en muchas ocasiones, tal vez por ello aún me llega más hondo.

Un beso

Darío dijo...

Así es como es, nada en los ojos del cadáver. Huecos oscuros. Está en nosotros dotarlos de una luz, siempre nueva.
Saludos.

el maquinista ciego dijo...

'Podemos aferrarnos al cadáver
y buscar en los ojos del muerto
los restos de transparencia
de lo que en su día fue luz...'
(me recordaste -y no es la primera vez- a García Márquez, señorita...)


Enn finn, sin palabras, Vera... ¿cómo será que puedes apresar los alientos primero y último tanto de la vida como de la muerte de este modo, y sin perder nunca ni una brizna de la hierba que crece en medio?...


(PD: alegría alegriosa! nos vemos el jueves, hermosa!! ;))
Bicachus!

c dijo...

la brisa es el primer vértigo
que hermosa tábula rasa entre vos y aka, la presencia de Mariel.

abrazos gigantescos

sarco lange dijo...

Lo llamas un no poema, yo lo llamo un sí a la despedida, Vera, un beso.

Vera Eikon dijo...

Gracias Maruja. Feliz semana para ti también...

Vera Eikon dijo...

Está bien que te sientas identificada, Sandra. La manera que tenemos de enfrentarnos a la vida, es común en algunas personas. Y eso nos hace sentir menos solos(aunque al final la lucha siempre es en soledad). Supongo que este escrito está vivo, y por eso le es más fácil llegar. Besos

Vera Eikon dijo...

Si lo deseamos realmente, podemos ser fuente de luz, Darío.

Vera Eikon dijo...

Ay, querida Susana, cuán poco sabemos de cómo hacemos las cosas! Vamos como ciegos tanteándonos el alma, pues ahí todo es a oscuras. Ese tocarse las entrañas hace de la caricia interior pura luz. Y así nos vamos en cierto modo iluminando...Pero esto lo ampliaremos el jueves, ante unas cuantas botellas de vino(o no, y nos consagramos a bailotear y bailotear. Algo que también apetece...)Bicachus!!

Vera Eikon dijo...

La verdad, me encantó sentir cómo esos versos de Mariel encajaban. Y Aka, sus palabras son deliciosa brisa. Y tú, hermano mío....Ese abrazo te lo doy en persona eh!

Vera Eikon dijo...

La despedida como un testimonio de que la vida sucede....Beso, Sarco.

Betina Z dijo...

"Cuando la lágrima ya no es una secreción viviente
sino el pronunciamiento del surco
de lo que alguna vez lloramos"
Ay, Vera...qué belleza.

Besos

María Sotomayor dijo...

No sabría decirte el sabor que me ha dejado el poema, si de tristeza o de nostalgia, pero tu forma de escribir siempre es bella Vera, muy bella, y ahí es donde debemos emplear la fuerza en la belleza.

M.

Vera Eikon dijo...

Gracias, Betina. Besos.

Vera Eikon dijo...

Te he leído, María, y he pensado que la vida es una sucesión de nostalgias. Empezando por la nostalgia de la vida misma..Pero la nostalgia, en cierto modo, implica una derrota, lo que también supone una lucha. Y esa lucha, aunque implique morder el polvo, es de una belleza que abrazo. Porque el que realmente está vivo, no es nunca del bando de los victoriosos, sino más bien de los de "un cuerpo a cuerpo con la vida", con lo que todo eso conlleva....Jope! Creo que ya me he puesto trascendental. Gracias por tus palabras, María...

David Mariné dijo...

esto dotado de todo el equipamiento necesario para leer y amar tu poesía y no estoy hablando de mis ojos.
un abrazo desde el corazón Vera.

Vera Eikon dijo...

Otro abrazo así, para ti David...Y gracias!

Sandra Garrido dijo...

Vera, se echa de menos tu poesía, tu voz .

un abrazo

esa de afuera de mí dijo...

para qué aferrarnos a lo muerto?
solo nos regala esa agonía que nada vale.
hay que levantar la cabeza y mirar cuál es la realidad, de nuestro destino...
ayer, me tatué justamente eso.
tenemos que aprender a escuchar lo que nuestro camino nos dice :)

besos

Vera Eikon dijo...

Me temo Sandra que he incumplido con todos los preceptos cristianos para la semana santa y ya me veo condenada a vagar durante 40 días por un árido desierto creativo. A no ser que encuentre un oasis en esta travesía...Gracias por tus palabras. Un abrazo para ti también!

Vera Eikon dijo...

En primer lugar no debemos anclarnos, Lila. Es preciso no anclarse, sobre todo para caer. Y quiero ver ese tatuaje!!! Bicos!