Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


viernes, 19 de abril de 2013

PETITE ROBE D'ÉTÉ

petite robe d'été de Sophie Thouvenin




Has de dejar que tu cuerpo sea
el poema,
doblarte tallo bajo el peso de la flor
que se abre, se obsequia,
y finalmente se marchita,

sus pétalos diseminados llorando rostros de hierba.

Todo llanto tiene prisa por rodar
-te dices-
antes de que la lágrima se evapore
ya la gravedad la conduce
mejilla abajo.

20 comentarios:

Blue dijo...

Esa lágrima tiene que regar.
;-)
Bicos.

Sandra Garrido dijo...

Que bueno cuando esa lágrima fluye, a veces se amontonan en el pecho y no encuentran el cauce, a veces se han quedado rendidas por alguna batalla y a veces simplemente se evapora antes de nacer.

Profunda y condensada

Mi beso

David Mariné dijo...

no logro casar el título con el poema Vera, no porque no comprenda el francés mas bien porque soy bastante estúpido.
la túnica son los pétalos de la flor?
el poema es una maravilla.
un fuerte abrazo.

Darío dijo...

Lindura para la siesta lentísima...

Leo Mercado dijo...

Si el cuerpo es el poema, sería el poema más largo que alguien ha escrito alguna vez. Para que dure más que la noche, más que las cuatro estaciones, más que el aullido del lobo.

Juan Antonio dijo...

La prisa de las lágrimas tiene algo que ver tal vez con la fascinación de los fondos abisales.

Maruja dijo...

Muy bueno!!! Un saludo.

Vera Eikon dijo...

Cada una tiene su cometido, Blue. Bicos!!

Vera Eikon dijo...

Finalmente fluyen, será que lo hacen cuando el ojo se rebosa, Sandra. Biquiños.

Vera Eikon dijo...

En realidad, David, como no sabía cómo titular la entrada, le puse el título de la imagen, supongo que cuando leí me gustó y pensé que casaba porque para mí el texto habla de eso, del tempo de cada cosa... Siempre son amables tus palabras. Gracias David, y un abrazo grande.

Vera Eikon dijo...

Gracias Darío.

Vera Eikon dijo...

Un poema que leer, y releer, en donde siempre descubrimos nuevas formas, Leo. Una fuente inagotable de versos...Beso.

Vera Eikon dijo...

Me gusta esa idea Juan Antonio. Bicos(a moreas...)

Vera Eikon dijo...

Gracias Maruja. Saludos.

Axis dijo...

bajo el peso de la flor...

siempre me dejo llevar por la belleza que habita en vos!


mil besos querida :)

María Isabel GS dijo...

Llego aquí, por casualidad, gracias a David, a través de Facebook (y a ese gran fanzine, y qué bonito poder leer algo tan maravilloso.

Algo que, sin saber cómo ni por qué, evoque una emoción, y caigan, si, alguna que otra lágrima.

Un abrazo desde http://retales-de-mis-noches-de-insomnio.blogspot.com.es/

María Sotomayor dijo...

Sabernos agua de nuestra propia lluvia, hay llantos dulces aunque se repriman.

Beso Vera.

Vera Eikon dijo...

Ay, querida, como todas las flores sucumbes a la belleza....Besos mil!!!

Vera Eikon dijo...

Muchas gracias, María Isabel. La verdad es que me siento dichosa porque contaran conmigo en ese maravilloso proyecto. La emoción halla su verdadera dimensión cuando es compartida...Un abrazo

Vera Eikon dijo...

Siempre nos estamos lloviendo, María. Una lágrima es un pequeño manantial de nosotras...Bicos rula..