Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


martes, 2 de abril de 2013

UN POEMA EN SOMBRA Y OTRO EN TRANSPARENCIA








DE COMO EL AMOR ES TERRITORIO DE SOMBRAS



No amo tanto tu luz
como tu sombra.
La piel que naces al deslizarte sobre mí,
sobre las cosas,
el nido de oscuridad en tus ojos
al replegarte.

Sombra,
acaecer del árbol
en el cuerpo de la hierba,
urdimbre que a su vez
es desalojo.

El puente transcurre tan ajeno a la tierra
que lo contiguo es ese gesto
que de luz se descalza.
Amor es la variable
que tu sombra a la deriva de mi sombra
determina.








DE COMO UNA JAULA NO ES MENOS JAULA PORQUE NO LA VEAMOS



Confié en tu transparencia
y como pájaro
golpeé insistentemente
el cristal
mientras buscaba un acceso

Ciego es el que se encomienda a sus ojos
cuando puede orientar sus alas
hacia ese lugar por donde transcurre el aire

37 comentarios:

Axis dijo...

"Ciego es el que se encomienda a sus ojos
cuando puede orientar sus alas
hacia ese lugar por donde transcurre el aire."

Todo es hermoso, aunque haya rescatado esta estrofa...
vos sos hermosa!

Biquiños :)

Vera Eikon dijo...

Y nuestra amistad hermosamente hermosa....ji...Querida, me gusta que hayas rescatado esa estrofa. Habla de una liberación....Besos querida mía...

Garriga dijo...

bellisimos los dos, vera, bellisimos.

Jesús Alcalde dijo...

Dos joyas.

Carmela dijo...

A veces estamos tan ciegos que no vemos nuestro propio reflejo en el cristal que nos separa...es precioso Vera, ambos me gustan, pero este segundo es especial.
Un beso

Aka dijo...

El segundo poema me ha encantado y te lo he usurpado para mi colección personal de versos, totalmente de acuerdo con los comentarios anteriores: es bello. Y cierto, y lo bien que sintetizas en dos estrofas la opresión que el amor puede generar en las personas. El primero bello también, pasión por las sombras del cuerpo amado que en el fondo son las que confieren la forma negando la luz cegadora que todo homogeniza.
Besos y buena semana Vera

Sandra Garrido dijo...

Has tardado en volver pero has vuelto hecha poesía, entre sombras y luces y transparencia. La verdad que a veces nos escondemos en esa oscuridad por temor a que la luz sea demasiado fuerte, porque entonces entre cuando aparece una sombra duele a rabiar.

un abrazo ,

miss desastres dijo...

qué placer leerte Vera
SIEMPRE

Stalker dijo...

entre la sombra y la transparencia, el pájaro se hace hoja y equilibrio... deliciosos poemas de entretiempo...

después de un largo paréntesis, Marienbad vuelve a abrir sus puertas :-)

un abrazo!

Emilie dijo...

Ciego es el que se encomienda a sus ojos
cuando puede orientar sus alas
hacia ese lugar por donde transcurre el aire.

Hermoso!!!!

María Sotomayor dijo...

Muy hermoso Vera, muy. Pero me quedo con la idea de amar la sombra que no siempre oscuridad que otro cuerpo nos proyecta.

Beso Vera.

David Mariné dijo...

es una maravilla la belleza que desprenden tus poemas Vera, son suspiros cálidos que te atrapan y no te sueltan.
un bixo.

David Mariné dijo...

perdón, un bico

Noelia Palma dijo...

Venir a leerte, y leer amor

nada más
no necesito nada más

Vera Eikon dijo...

Gracias, Garriga. Un abrazo!

Vera Eikon dijo...

Beso, Jesús.

Vera Eikon dijo...

Tan entregados a los ojos que a veces dejamos pasar lo evidente, Carmela. Bicos,rula..

Vera Eikon dijo...

Usurpa, usurpa, querido Aka...Ese poema sí que nació con una significación amorosa, aunque una vez escrito me incliné más hacia cómo la evidencia de las formas limitan lo sensitivo. En el primero la sombra es la manifestación del ser amado, el modo en el que se conjuga con nosotros, con el mundo, porque el ser en sí(al menos es lo que yo creo), nos está vedado...Un abrazo y lindos días para ti(¿hay indicios de primavera por ahí??)

Blue dijo...

Ama su sombra porque todavía está ahí, pero si doliera...
El segundo me gusta también. Ay, los fantasmas del amor.
Bicos, Vera.

Vera Eikon dijo...

Uy, yo no me siento muy inclinada a la escritura estos días, Sandra. Quizás porque la escritura invoca cierto recogerse, y últimamente me siento muy volcada hacia fuera. Ojalá me traiga algo de vuelta. Gracias por tus palabras. Bicos!

Vera Eikon dijo...

Un placer que te pases por aquí, miss....Beso

Vera Eikon dijo...

Delicioso es que Marienbad vuelva abrirse. Como gata iré a ovillarme en su regazo. Un abrazo, Stalker!

Vera Eikon dijo...

Gracias Emilie! Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Exactamente esa es la idea que me rondaba mientras escribía, María. Un beso.

Vera Eikon dijo...

Un suspiro es siempre un poema que no podemos retener....Gracias David. Siempre. Bicos o bixo la rosa sigue teniendo el mismo olor....

Vera Eikon dijo...

Nada más, Noelia...Besos.

Vera Eikon dijo...

Esos fantasmas que no precisan de la noche para rondarnos, Blue. Bicos (ay, me acabo de acordar que el jueves estuve cerquita tuya...cómo me gusta siempre Pontevedra..)

Blue dijo...

Uy, cerca estamos incluso estando en tu ciudad.
El jueves creo que estuve metida en casa. Estou farta de tanta auga, Vera, y eso que me gusta...
Bicos.

Vera Eikon dijo...

La verdad que sí, Blue, tanta auga farta!!!Yo estuve ahí de bares, así que nos mojamos lo justo por fuera, y nos inundamos por dentro. Pero no podemos estar ni dos meses sin acercarnos por ahí. Estaría bueno encontrarse...Bicos

Blue dijo...

Puedes estar segura de que si te veo te conoceré y,además, te lo haré saber, jaja.
Bicos.

Vera Eikon dijo...

Pues menos mal, porque fotos tuyas he visto pocas...Bicos bicos

Leo Mercado dijo...

Te pido perdón, pero, al leer el segundo poema olvidé por completo al primero.
Yo no sé escribir, pero creo que la palabra es ese bastión, ese refugio donde podemos despertar un día con la certeza desbordante de saber que todos somos pájaros (a veces golpeando cristales con insistencias estériles) buscando ese lugar donde transcurre el viento.
Hoy, ese lugar es aquí.

Besos.

Vera Eikon dijo...

Qué dulzura pedir perdón cuando dices cosas como estas, Leo. Somos pájaros, y la palabra es el viento que nos da alas...Besos

Darío dijo...

El puente, ajeno a la tierra. O quizá el transcurso del aire al que se encomiendan las alas, para qué ojos.
Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Estos días no dejo de pensar que no hay camino, sino viento. Y no sé si ese viento es fuera, o es dentro, aunque lo más probable es que nos impulse a la vez que nos envuelve. Pero creo que el que nos conduce es ese viento que se va improvisando...Abrazo, Darío.

Sarco Lange dijo...

Ciego en el árbol de una mujer que es antes.

Vera...

Vera Eikon dijo...

Sarco...abrazo!