Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


jueves, 19 de septiembre de 2013

ELEGÍAS



VIUDEDAD DE LA OTRA
No fui yo quien cerró los párpados
sobre tus ojos
Ni mi dolor el que se abrazó vehemente
a tu cuerpo astillado
Tampoco estas manos
recogieron tus pedazos de entre mis cosas
No reclamé
el libro que leíste el día anterior
-recuerdo que te lo presté una tarde de lluvia-
ahora yace olvidado
en el estante de un cuarto sin dueño
El sollozo se abrió como una flor
de espaldas
y no enjuagó mi rostro
el rocío
Tan solo mi sombra
se atavió de noche



DE CUERPO PRESENTE


Nada queda del cielo
entre tus dedos
Nada en los ojos
del sol de mediodía
De todo lo que amaste
la huella del arado
por tu cuerpo
surcos que por última vez
siembran mis lágrimas
 

25 comentarios:

Jesús Galbraith dijo...

Uff muy duro, un abrazo

alba dijo...

"(...) Pero esto:
contener la muerte suavemente, toda la muerte,
aun antes que la vida y eso sin enojo,
es indescriptible."

R.M. Rilke en una de sus "Elegías del Duino". Te las recomiendo, linda, muy mucho.

Abrazos apretaos.

Juan Antonio B. dijo...

Vera...

Maruja dijo...

Uffff muy bueno!!! que tengas un buen día.

Claudia Sbolci dijo...

fuerte. sí. intenso.
"De todo lo que amaste
la huella del arado
por tu cuerpo" que mute ese dolor
que navegue hasta que de todo lo que ame la huella de un velero
en otros cuerpos"
La quiero,cicatrice, vuele.
Bicos Vera.

Darío dijo...

Quisiera decir lo que me gustan sin palabras. Que la mera contemplación te lo confirmen... Un abrazo.

çç dijo...

“entre” los dedos de/lo otro queda un centro diminuto y tan oculto que tan solo nos queda danzar y beber la danza, un riesgo para las palabras quizás… abrazos irmanciña

Vera Eikon dijo...

Un abrazo, Jesús.

Vera Eikon dijo...

Geniales versos. Y mira que ese libro lo compré hace un montón de años, y todavía no lo leí. He de buscarlo en casa de mis padres mañana mismo...Bico(mira qué eres paxariño, se non é cos teus versos, sempre me achegas algún no que pendurarme como se fora unha ponla...)

Vera Eikon dijo...

Juan....

Vera Eikon dijo...

Gracias Maruja!

Vera Eikon dijo...

Me gusta como completaste el verso, Claudia. Bico, querida!

Vera Eikon dijo...

Con eso es más que suficiente. Abrazo, Darío.

Vera Eikon dijo...

Supongo que la palabra es ya por sí un riesgo...Bico, irmanciño!

Noelia Palma dijo...

Lo sembrado no reclama estas manos sino un estanque como una flor


(vos)

miss desastres dijo...

de todo lo que amaste
la huella del arado por tu cuerpo...

me encanta que vuelvas tan tremenda y azotando

petons

Carmela dijo...

Los dos finales rematan de maravilla, ambos poemas.
Como siempre, atrapas.
Un beso

Leo Mercado dijo...

Con las consideraciones del caso, voy a detenerme en el primer poema; y voy a quedarme tanto ahí, que voy a hacer de esos versos, mi hogar.
Bico (?).

Sandra Garrido dijo...

en esta tercera lectura por fin comento, y cada lectura es un matiz nuevo, un rsguñito más, porque me implicas en el poema y lo siento como si fuera mío, ayyyysss Vera ¿Qué será será esto tan fuerte que nos desvela?

el amor, siempre el amor.

Besos

María Sotomayor dijo...

Me voy sin lágrima por los últimos surcos... y suspiro hondo.

Beso Vera.

fiorella dijo...

Feliz día,Feliz cumple!!. Hay viudedades, amores que dejan marcas, libros abandonados, y tantas marcas más. Un beso

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Esos dípticos tuyos siempre me alegra leerlos

un abrazo

Maria Germaná Matta dijo...

"el sollozo se abrió como una flor de espaldas..."
No hay piel que aguante la intemperie del amor perdido.
Un beso

PMPilar dijo...

ya sequé la penúltima perla salina.
ya, mucho después
'tan solo mi sombra
se atavió de noche'
[y cargaba sollozos
a su espalda]

Duro el mensaje. Tanto, como hermoso, Vera

Abrazo

protervidad dijo...

el grito de toda pronunciación, casi teatral, casi volcánico. Hermoso Vera, hermoso.