Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


lunes, 11 de febrero de 2013

ÉZAROS

Fervenza de Ézaro. Río Xallas. Dumbría (A Coruña)*





Es el cuerpo tanta sed
que nos volvemos agua



Cuando pones mi cuerpo a contraluz,
así, desnuda,
tiemblo mi transparencia de fría mañana.

Tan similar a esa hoja que, cayendo del árbol,
nos quedamos observando la otra tarde,
arrastrados por la corriente de sangre
cuando el otoño abre el pulso
de lo vivo.

A través de piel tan blanca
vislumbras la nervadura que,
como a hoja de carne, me recorre
-el meandro alrededor del pezón izquierdo,
anémona ventricular y azul-
Confluyendo en el peciolo,
con el que tus dedos
juguetean
-a un giro te muestro el haz,
a un solo soplo, el envés-

Mi sexo como un paño
se retuerce
y se gotea, en la histeria
de otras aguas.

Pasamos la modorra siguiente
hablando del Xallas,
único río de Europa
que desemboca al océano
en cascada.

Al modo del cauce de los cuerpos,
este río fija un pájaro
a su vértigo.

pronunciarte es abrir las alas
de una canción

Decir amor es fluvial.
Decir muerte es ponerse un dique en la boca.

30 comentarios:

J.Gomis López dijo...

Enormemente bello este poema Vera. Me ha gustado muchísimo; por lo sensorial y por lo sentido que guarda en él. Precioso. No me canso de releerlo...

Besos.

(* dijo...

"Decir amor es fluvial.
Decir muerte es ponerse un dique en la boca."

Por favor, Vera, ¡¡¡POR FAVOR!!!

(* dijo...

Muerta de amor, así me dejas, Vera. Lo que creo que quiere decir un dique abierto para que el agua fluya.
Te abrazo fuerte, querida.

Vera Eikon dijo...

Gracias J. Gomis. Tenía ganas de uno de esos poemas donde todo se desborda...Besos

Vera Eikon dijo...

Qué decirte a ti, querida, que eres ese dique abierto y en constante abierto. Qué es la música sino que los distintos afluentes que mana la voz del aire...Así vamos desembocando unos en otros. Y nuestro cauce se enriquece...Otro abrazo enorme para ti, rula...

esa de afuera de mí dijo...

ayyyyyy veraaaaaaaaaaa!
no se que decirte!
GRITO!

vera vera vera! sos enorme!

besos

P. dijo...

Definitivamente hermoso. Con mucha fuerza, como las aguas de ese río al abrazarse con el mar.

Vera Eikon dijo...

Grita, Lila! Gritemos! Besos linda...

María Sotomayor dijo...

Hay delicias que se debería leer antes de dormir, luego me vuelvo a pasar.

Vera... abrazo!

Anónimo dijo...

Hermoso

María dijo...

Decir amor es fluvial.
Decir muerte es ponerse un dique en la boca.

Hermoso!!

Darío dijo...

Muy amoroso muy hermoso...

Caroline Blacksmith Bay dijo...

El mayor placer de beber sin sed es se bebido cuando se esta seco.
Bellisimo poema Vera
un besot

Sarco Lange dijo...

Benedicto antes de renunciar a su oficina debiera haber leído este poema para regresar a su casa feliz...

Bs.

Jesús Alcalde dijo...

Este poema nace monarca. Me inclino.

Blue dijo...

Si digo que los dos versos finales me gustan mucho, me voy a repetir, pero sí, tienen mucha fuerza.
Como el agua.
Bicos.

David Mariné dijo...

Vera por favor¡¡¡
me saltan lágrimas...

Leo Mercado dijo...

Jajajajajaja.
Lo dicho: un poema encanuzado hacia el mar.
Hermosamente hermoso, con múltiples matices.
Besos.

Vera Eikon dijo...

Casualmente también ayer yo leí una delicia tuya antes de dormir, María..Me acosté con una sonrisa dulce. Besos

Vera Eikon dijo...

Gracias, Anónimo..

Vera Eikon dijo...

Un beso, María querida...

Vera Eikon dijo...

Y yo que no quiero escribir el amor, debe ser que el amor se escribes solo, Darío...

Vera Eikon dijo...

Me recordaste este poema de Emily Dickinson, Caroline:

"El agua se aprende por la sed;
la tierra, por los océanos atravesados;
el éxtasis, por la agonía.
La paz se revela por las batallas;
el amor, por el recuerdo de los que se fueron;
los pájaros, por la nieve."

Besos

Vera Eikon dijo...

jaja..Sarco, se me haría extraño que leyera cosas como ésta. Pero después de renunciar al papado, todo es posible...Besos

Vera Eikon dijo...

Otra vez gracias, Jesús...Pero levántese para que lo abrace...

Vera Eikon dijo...

No importa repetirse Blue. Si te digo la verdad, esos dos versos los escribí cuando el poema era apenas la primera estrofa. Y después dudé acerca de incluirlos o no. Ya ves, donde yo dudo(gallega tenía que ser) los otros lo tienen claro. Esa es una de las mejores cosas de compartir, que a través de los otros damos ese salto hacia fuera...Bico

Vera Eikon dijo...

Pero que sean lágrimas felices, David...Te abrazo

Vera Eikon dijo...

Sí, Leo, porque le dimos rienda suelta al río. Le dejamos que manara, sin diques ni presas. Como la "fervenza de Ézaro" a la que durante años sólo se podía ver en su esplendor durante unos pocos días, y a la que ahora se puede contemplar día a día, aunque sólo con parte de su caudal. Qué será el día en el que por fin la dejen caer al mar con sus alas bien abiertas...Abrazo, Leo...

Amanecer Nocturno dijo...

Decir amor es fluvial.
Decir muerte es ponerse un dique en la boca.

ay, Vera, qué he estado haciendo todos estos días sin leerte...

tu poema gotea vida y sangre, pasión y quietud del día siguiente.

bellísimo.

un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Qué bueno que estés de vuelta Esther. Besazos!!