Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


miércoles, 11 de septiembre de 2013

SOBRE CUERPOS



Un cuerpo es siempre un puente,
después uno decide si tenderlo sobre un mar
o el abismo,
si sembrar sus márgenes con flores
o el cadáver de un gato con su mantita de moscas.

A menudo nadie cruza y el cuerpo yace
mutilado de si mismo,
hasta que retorne de su existencia abisal
emergiendo sin preaviso desde su sueño de arena.

Desvelo del espíritu,
aunque lo tilden de simple alforja para el hambre,
o se lo contemple como a lona que oculta el cielo y obstaculiza
las estrellas.

Yo sé que al extremo de tu cuerpo se ubica un bosque de silencio,
un tramo de desafío a la muerte,
la oscuridad incorruptible.
Es inminente
como jamás lo será dios,
y lo mismo que el fuego
su realidad, incontestable.

23 comentarios:

Darío dijo...

El puente es el signo perfecto. Pero los hombres siempre han preferido dinamitarlos a cruzarlos. Usted que ama a Julio lo sabe...
Un abrazo.

Vera Eikon dijo...

Qué terrible dinamitar el puente que es propio cuerpo, o el cuerpo de otro...O el puente del poema...Pero a veces incluso los que amamos a Julio también los derribamos...Abrazo, Darío.

Carmela dijo...

Atravesar puentes quemandolos para evitar el regreso...
Hermoso, Vera
Un beso

Sandra Garrido dijo...

yo siempre vi al cuerpo como un lugar donde solo moramos de alquiler,y tal vez moremos otra estancia en otra vida, pero sí, tu poema me abre otra puerta aquella de conducto, la del puente, la vía a otros cuerpos.

Me encanta el final, sobre todo:

Yo sé que al extremo de tu cuerpo se ubica un bosque de silencio,

ese verso.

besos

Leo Mercado dijo...

Un cuerpo es siempre un puente para arribar al amor (al deseo).

Elisabeth Candina Laka dijo...

Un cuerpo es siempre un puente
después uno decide si...

Me ha encantado

Saludos

Juan Antonio B. dijo...

La transición de los cuerpos.

alba dijo...

Un cuerpo también es abismo. Después uno decide si darse de bruces o tatuarse unas alas en la espalda.
Besos, miña ledicia.

Garriga dijo...

bello como siempre el primer poema que te leo que no tiene un pajaro
je

Vera Eikon dijo...

Porque el cuerpo también es una pira, Carmela...Bicos

Vera Eikon dijo...

A mí me cuesta creer en un más allá del cuerpo, Sandra. Lo único eso mismo, que el cuerpo desemboque en los otros...Gracias por leer. Biquiños!!

Vera Eikon dijo...

Lo fundamentel es que arribemos(¿no, Mercado? Muaks!)

Vera Eikon dijo...

Gracias, Elisabeth. Abrazo.

Vera Eikon dijo...

Y que dure, Juan Antonio...

Vera Eikon dijo...

Me mató tu comentario, Alba. Bicos meu niño...(ahí te despisté???)

Vera Eikon dijo...

Entonces será que mis poemas son árboles o jaulas??? Abrazo, Garriga..

Sarco Lange dijo...

Cuerpos que son como puentes, puentes que son como abejas, abejas que son como poemas, poemas que son como maleficios Vera.

Garriga dijo...

si
arboles y jaulas
que me abrazan
me gustan mucho
tus poemas
merecen el papel
que fue arbol
en donde se posaron pajaros, claro

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja. Si: dos cuerpos arribados.

fiorella dijo...

El cuerpo como puente, me gusta mucho esa imagen, tu poema.Un beso

Maria Germaná Matta dijo...

Un cuerpo es siempre un puente con todos sus abismos.
Un beso

Anónimo dijo...

Yo me estoy enamorando de este blog. Me da calor, me trae recuerdos tranquilos, asi que seguire escuchandoos desde esta esquinita. Muchas gracias, Vera.
Isla de Naufragos.

protervidad dijo...

Incontenible, también.