Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


jueves, 24 de mayo de 2012

FESTEJOS



  

A mis amigas Bego, y Marta, y para mí misma porque cuando estamos juntas nos festejamos. Por cierto, aceptaré cualquier penitencia que me sea impuesta por haber usurpado el verso de Walt Whitman







En el curso del ciclo lunar
el cuerpo de mujer
cae en otoño
El árbol femenino
pierde hojas,
retornando al estado larval
Se le vuelve la carne
del revés,
viste su útero
como un bolsillo por fuera
Esos días
-por los siglos de los siglos-
camina encorvada
bajo el peso de la sospecha:
vida y muerte confluyen
en la sangre que ella mana

Y YO RECLAMO
mi cuerpo de mujer
PRIMAVERA
Porción de tierra
que en surco se abre,
la nombro latencia,
podría clamar brote

Y YO ME CELEBRO:
Celebro mi cuerpo y sus estados,
agua en la naturaleza
estado líquido,
sólido,
gaseoso
Celebro el cuerpo del hombre
sea cuenco,
abrazo,
nube migradora de lluvias
Celebro
la continuidad de la vida
de la que mi cuerpo es
perfecta metáfora

9 comentarios:

Tranquilino González dijo...

Tu cuerpo no es ninguna metáfora (eso creo), es la flor literal, y si no quiere llamarse flor, es el río incesante, y si no quiere llamarse río, es volcán implacable, y si no quiere llamarse volcán, es viento rotundo, y si no quiere...
Si, quizá sea metáfora, o no, quizá las otras cosas sean metáforas de tu cuerpo.
Beso.

vera eikon dijo...

Yo no podría haberlo dicho de ese modo, aunque quizás a veces sueño con que alguien lo diga así. Podría hablar largo y tendido de mis gravedades, mis mareas, mis lunas, como si yo no fuera otra cosa que otro universo animal y vivo, de como a veces siento que todos los somos...De como a veces me enfurece el tabú y el rechazo hacia nuestra animalidad, y nuestra naturaleza(porque estas letras nacieron en una conversación que tuve con mi amiga Bego, y un documental del que me estuvo hablando). Podría hablar de todas esas cosas, pero ahora me callo, y me guardo estas palabras tuyas en mi corazón, que es el lugar que consagro a aquello que me es más preciado. Besos, Darío...

Amanecer Nocturno dijo...

Delicioso, Vera. Creo que últimamente me acompaña ese estado larval del que hablas, y me siento absolutamente desnuda por fuera e inmensamente llena por dentro.

Me encanta la imagen también.

Un beso!

Amanecer Nocturno dijo...

Por cierto, ¿me puedes decir en qué serie de todas las que tiene la página de Lilya Corneli se encuentra la fotografía? Es que hay muchas y me estoy desesperando...

(Quiero encontrarla para ponerla en el Tumblr ^^)

Otro beso!

vera eikon dijo...

En Patchwork series, querida. Es curioso al principio no me acordaba..ji. Me gusta ese estado que dices que te acompaña últimamente. En realidad lo fundamental siempre es estar llenos por dentro, y a la vez abiertos a la vida....Bicos, Esther!!

Noelia Palma dijo...

todo acá mi vida, mirá, porque me fascina!!


Celebro mi cuerpo y sus estados
pues como agua
se me halla en la naturaleza
en estado líquido,
sólido,
o gaseoso
Y de la misma manera
celebro el cuerpo del hombre
sea cuenco,
abrazo,
o nube migradora de lluvias


y te abrazo

ana dijo...

todo un despliegue gozoso de la feminidad, en el cual te acompaño desde el útero, en el anverso y el reverso, con la sangre que brota y con la que espera en el surco...
EXCELENTE POEMA, VERA QUERIDA!!!!

BICOS Y AGARIMOS, con esas nubes migradoras de lluvias y arcoiris

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Yo no imponfo penitencias, solo agradeceres porque honras a Whitman con tus versos... Saludos

Marïe dijo...

Qué preciosidad. Withman jamás, jamás, me deja indiferente. De hecho, tengo algo suyo colgado en la pared de mi cuarto.

No te detenga, no dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.