Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


miércoles, 22 de agosto de 2012

CERTIDUMBRES

 





Ante el espejo
el pelo ensortijado
la mirada miope y cansada
el cuervo de mis sueños aleteándome los ojos
la sonrisa,
mariposa aletargada en la crisálida del labio,
los senos enmarañados,
las piernas, paradas en una afirmación
se tornan al caminar interrogantes,
el sexo
tallado en la piel
con el trazo simple y ancestral del petroglifo
el vientre,
presunción de la curvatura de la tierra
Poso sobre él
la palma abierta de mi diestra
me silencio
me escucho
persigo el movimiento la vibración el latido
que me reconcilie con aquello que sé
es este cuerpo
el que alienta alimenta irriga
su propia muerte
es esta misma carne
la que su cadáver
gesta

12 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Vera, eres perfecta. Bueno, sí, lo que escribes. Eso.

Darío dijo...

Es esta carne, la que se esfuma y trasciende, la que siente, se conmueve o se irrita...Un abrazo.

Sinuhe, el que es... dijo...

Ante la certidumbre de nuestra propia finitud solo queda un gesto posible: Simplemente... vivir.-

(* dijo...

¡Guau! Eso lo primero.
Y después, no sé por qué, pero me ha venido a la cabeza una hermosa imagen de regeneración. Como hojas que al caer, se pudren pero a su vez nutren la tierra. Algo así con el cuerpo, con la gestación de un cadáver, no sé por qué, como un atisbo de vida.
Un abrazo, querida.

Garriga dijo...

como estar preñada de un contrahijo.

Ericka Volkova dijo...

Cada que vuestro blog visito, he de confesaos, disfruto enormemente la lectura de vuestros textos.

Noelia Palma dijo...

ufa piba, el final!!!

Leo Mercado dijo...

Yo quiero escribir este poema.

Axis dijo...

Desde la mitad al final, como pura adrenalina, entre silencio y vibraciones. Todo formando parte de esa certidumbre que a veces podemos palpitar.

Bicos querida.
Super poema.

Sarco Lange dijo...

Escucharse uno es tan difícil como comentar un poema, porque nunca he entendido la palabra comentar, entonces siento, me pongo a sentir y te narro el sentimiento: me alzo.

silvia zappia dijo...

somos un círculo.un mandala.

besos, vera*

María dijo...

El cuerpo es nuestro envoltorio y el que nos permite reconocernos.
Un abrazo