Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


jueves, 21 de marzo de 2013

LA ZANJA

Sphinx Kiss de Franz Von Stuck





Esta entrada surgió al leer el último poema de Lila Biscia en su blog Esa afuera de mí, así que va para ella...





La mujer
su cuerpo zanjado en un poema
al que llaman carencia

Un hombre se clava en el lugar de ella
para curarse el éxodo

A la mujer nadie cura

su animal la escarba sin tregua
y va formando a su lado
un montoncito con la tierra sobrante

Hay días en los que no hay piel
sólo zanja

la mujer la mide con sus dedos
y cuanto más la mide
más la ahonda
pero es ahí
en la grieta abriéndose en otra grieta
donde la mujer se restituye


El lugar preciso del que mana un viento
que se llevará consigo el montoncito de tierra
y lo dispersará
junto con las flores que sobre los campos
asomarán
en próximas primaveras


Sphinx de Franz Von Stuck

22 comentarios:

Sandra Garrido dijo...

Que pena que n he podido leer el poema que te inspiró.
en esa zanja queda un dolor ajeno, que aunque el viento se lleve su tierra siempre quedará la huella de aquello que escarbaron.

un beso

Vera Eikon dijo...

Creo que el cierre del blog es temporal, así que lo podrás leer en unos días Sandra. Y por supuesto, la huella siempre.....Besos

Maruja dijo...

Muy bueno. Un saludo.

Sinuhe, el que es... dijo...

Qué triste sabernos, los hombres, un simple placebo tratando de restituir esa piel... La grieta es un abismo que nos desarma.

Aún así, condenados al fracaso, persistiremos. ¿Justificará esto nuestra razón de ser?

Un beso... (desde las sombras).

Leo Mercado dijo...

No hay piel sin tacto que la dilucide.



Besos.

Carmela dijo...

Tambien siento no poder el leer el poema de Lila que te inspiró, pero seguro que es tan hermoso como el tuyo.
Un beso, Vera

Darío dijo...

Si hay algo cierto es que de cada herida, uno puede restituirse. Saludos.

esa de afuera de mí dijo...

vera! me alegra mucho que un poema mío te haya inspirado, gracias!

aquel poema, lo que habla justamente, es de aquellas situaciones mínimas, cotidianas e inmensas, que hacen que alguien se meta por dentro de nuestra piel. y aquello vivido, es lo que arma un surco, o una zanja, que en verdad, yo lo creo como un camino.
como el río, viste? que necesita de un espacio para llegar a sus cauces, porque sino va hacia cualquier lado hasta perderse...

y en el amor, los caminos no suelen ser lineales y encontramos interferencias (esos montoncitos de tierra sucia, externos, que se juntan para bloquear el devenir natural de las aguas) que efectivamente, sabemos, luego se los lleva el viento.

creo que hay algo, que está más allá de nosotros, que es esa magia cósmica que llamamos destino, que en un momento, ordena las cosas como deben ser.
porque aquello que sucede entre dos que se abren desde lo más profundo de su carne, no hace grieta para rompernos, sino, para permanecer.

dicen, que hay que poder elevarse, para captar qué es verdadero, y qué es caos temporal. el caos temporal, siempre termina diluyéndose.
nada que nace desde la desesperación y el tormento, tiene vida demasiado larga.
entonces, esperamos. porque sabemos que las risas y la calma, es lo que finalmente, perdura y gana.

besos y abrazos.


lila.

Aka dijo...

Versos preciosos y llenos de imágenes, la de la zanja existencial, sentimental o social que arrastra la mujer, y el montoncito de arena que sin alberga una gran esperanza. La esperanza de un nuevo renacer, de cerrar la zanja y cubrirla de flores. La primavera está a la vuelta de la esquina.

Besos desde donde la primavera siempre llega con retraso (cuando no se pierde)

Vera Eikon dijo...

Gracias Maruja. Otro saludo para ti.

Vera Eikon dijo...

El intento lo justifica todo. La palabra es en si misma un fracaso, porque jamás alcanzará lo nombrado, como mucho lo aproxima. Pero aun así persistimos en ella, querido Sinuhe. ¿Y la vida? Es un fracaso desde el primer aliento. Beso beso

Vera Eikon dijo...

Sin tacto, apenas nada...Beso, Leo

Vera Eikon dijo...

Sí, hermoso e inspirador, Carmela...Bicos

Vera Eikon dijo...

A ello vamos, Darío...

María Sotomayor dijo...

Es bello cuando las palabras o emociones de otra persona nos regalan a la musa, son bellas las conexiones en esto de sentirnos como espejo en otros. Y voy a parafrasear a mi amaba Lila cuando digo que una zanja como pliegue en el ser no tiene pretensión de caer, sólo de permanecer.

Beso Vera.

Vera Eikon dijo...

Para que una semilla germine, primero tiene que haber un surco dónde depositarla. Hace poco escribí algo así: No era el vacío
era el espacio que el aire se cavó
para darle a tu presencia su lugar...
En cierto modo, la carencia es precisa para darle espacio al otro y a lo otro. Llamémosle a esa carencia sed. Y sí, el tiempo lo pone todo en su sitio. Te dice si aquella zanja era camino, o punto y final. Me quedo con esto que dices: "nada que nace desde la desesperación y el tormento, tiene vida demasiado larga". Me quedo con ello y me lo aplico...Gracias por tu poema. Beso enorme

Vera Eikon dijo...

Querido Aka, aquí la primavera también parece no querer manifestarse, o lo hace en forma de lluvia. La verdad es que esta entrada la sentí llena de simbolismos. La zanja es el poema, la zanja es un espacio en el cuerpo de la mujer, un espacio que es sed, y que en cierto modo representa la soledad como un modo de enfrentarse a la vida. El salto hacia dentro para poder asomarse y manifestarse en lo de fuera.Ay...acabo de ver con el rabillo del ojo tu entrada. ¿Sabías que hay una ópera de Dvorak que se titula precisamente así. Recuerdo un aria que me solía escuchar en otros tiempos y que tiene como un halo mítico...En un ratito te leo...Besos que ojalá pongan un poquito de primavera ahí en el norte...

Vera Eikon dijo...

Creo, María, que ese es una de mis grandes motivaciones al mantener el blog. Ese encadenamiento entre la percepción de otra gente, con la mía propia. Al fin y al cabo, el que escribe nos muestra algo de su manera de estar en el mundo, y eso(aunque muchos lo vean como un rasgo de egocentrismo, cosa que no voy a negar)es a su vez un rasgo de gran generosidad. Y yo siempre agradezco cuando esto sucede, es algo que me hace feliz(sobre todo estos días en los que tanto me está costando escribir, es como si el poema de Lila me mantuviese a flote). Y la zanja es el lugar en donde somos...Besos

Sandra Garrido dijo...

a MI QUE ME GUSTA LEER LOS POEMAS Y LEER LOS COMENTARIOS, perdón por los gritos de las mayúsculas, porque cada cual interpreta desde su perspectiva, además de ese ego que comentas, creo que cuando compartimos la poesía en la red y yo al menos necesito de los comentarios para sentirme identificada con alguien comprondida y para hablar del sentimiento implícito en la poesía, me gusta con-versar no sólo saber me han leído ni que te ha parecido lo que escribo, no, es conectar.

Además me gusta la varidad de interpretaciones que se le dan a las metáforas aunque la mayoría de ellas, no sean las motivadas.

Me encanta la aclaración de Lilaporque ya que no he podido leer su poema, y el tuyo tiene cuerpo y alma propio, he consegido un todo.

besoss y buen finde

Vera Eikon dijo...

Sí Sandra. Un poema, sobre todo, es algo abierto. Incluso se me ocurre que es una sustancia maleable. Para cada lector tiene una apariencia que en cierto modo se adapta a si mismo, y a la vez existen puntos en común. el intercambio es, en cierto modo, poner al descubierto la una y los otros. En ese sentido el blog se parece a una mesa redonda. Y bueno, a mí me falta gente con la que hablar de poesía, así que en ese sentido el blog me es hasta necesario(a pesar de mis épocas de rabieta con el mismo, que las tengo). Y sí, la aclaración de Lila es el colofón...Besos y que tengas unos días hermosos tú también

Sandra Garrido dijo...

Yo tampoco tengo con quien hablar de la poesía, aunque en un tiempo hice un circulo y les puse carne y hueso, luego desconecte y ahora intento crear otro. Tal vez por ello y algo más hemos conectado.

Vera Eikon dijo...

Supongo que sí, Sandra. Esa necesidad es la que nos mueve....