Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


miércoles, 18 de mayo de 2011

MUÑECA DIVIDIDA

Sin duda soy una mujer desgajada
Escindida
Rota
Impotente presencio
como mi lengua contradice
lo que habla mi boca

Si mis pasos se dirigen al norte
mi sombra se alarga hacia el sur
Y mis pies titubean a ambos márgenes
del desfiladero abrupto que es mi sexo
En cuyo fondo alcanzo a ver
la palpitante cinta azul
de un pequeño río solitario

Muñeca dividida soy

Cada imagen viva es velada
por un rostro de humo sobre un paño
Tuve piedad
y me arrodillé frente a él
En el único acto de amor
de mi vida
sequé su sudor
gota a gota

Esa es toda mi culpa
ese es mi destino
Verónica soy

14 comentarios:

El hombre de Alabama dijo...

Quién esté de una pieza que tire la primera piedra - o pase el truco -.

PÁJARO DE CHINA dijo...

en el mismo filo de lo que es mi noche y es tu día, quizá escribíamos al mismo tiempo sobre el hecho definitivo de estar rotas. no existe el azar. subíamos lo escrito acerca de nuestras hendiduras al mismo tiempo. el rostro de humo sobre un paño es la mirada más próxima a la que nuestra íntima soledad puede aspirar.

vera eikon dijo...

Cierto, Hombre de Alabama, pero hay momentos en los que somos más conscientes de ese desgarro...

Maia dijo...

"Si mis pasos se dirigen al norte
mi sombra se alarga hacia el sur"

Sin palabras...

Besos

vera eikon dijo...

Vaya, Mariel, cómo me gusta eso último que has dicho. Esa mirada-milagro, transforma nuestros ojos para siempre...No sé, entiendo que quizás en nuestra primera infancia vivimos al mundo y a los otros como a una totalidad con nuestro ser. Hasta el día que nos desgajamos definitivamente para tomar conciencia del "yo". Desde ese día siempre será "yo" y el "otro", palabras que por si mismas dan una idea de la distancia infranqueable que hay entre ambos. Quizás en esa animalidad de la que hablabas en tu último poema podemos por un instante salvar esa distancia, y constituirnos de nuevo en un solo ser. Esa preponderancia de los sentidos, de los instintos, echan por tierra, aunque sea un instante, todos los conceptos y artificios que nos alejan tan dolorosamente...

vera eikon dijo...

Maia, creo que de repente fui consciente de como sintetiza esa imagen la perenne contradicción que todos encerramos. Me gustó el modo certero con el que esas dos frases la definían (algo que a veces parece tan indefinible, y que la mayor parte del tiempo vivimos como tratando de olvidar)
Un beso, amiga

Blue dijo...

Esa rotura solo es la manifestación de un terremoto interior. Felicidades. Como decía Camarón, "antes roto que partido".
Bicos.

vera eikon dijo...

Lo curioso, Blue, es que por muchos terremotos que hayamos sufrido en nuestra vida, continuamos igual de insensibles a las señales....
Biquiños

Curiyú dijo...

Estás rota pero entera. Desde acá, y estoy muy lejos, se ve una mujer muy grande, gigante, que al otro lado del océano sopla las aguas para que se abra un camino.
Quién no esta roto o escindido, me pregunto? Sospecho que ese único acto de amor es, al fin y al cabo, la noche aciaga de la cual hablaba Borges. El instante en el que vislumbrás, como una ráfaga, tu verdadero ser.
No quiero hablar de tu poesía. He dicho suficiente.

vera eikon dijo...

Darío, la imagen con la que inicias este comentario es sencillamente deliciosa. Casi, siento como se me hinchan los carrillos para tomar aire....Pero sí, todos estamos escindidos, pero quizás en ese único acto recuperemos la unidad, no sólo con respecto a nosotros mismos, sino con el otro y con el mundo del que hace tiempo hemos sido expulsados....

Carmela dijo...

Vera si algo tengo claro, y en este tiempo especialmente, es que somos un continuo romper y pegar, pero lo importante es conseguir recoger los trozaos y continuar. Y no creo que seamos insensibles a las señales, pero a veces nos creemos mas fuertes de lo que en realidad somos.
El poema es precioso.
Un beso

vera eikon dijo...

Carmela, yo creo que soy de las que les gusta que la vida les dé caña. Meterme directamente en su batidora y hacerme añicos. Luego salir como mujer nueva que se contempla en el espejo y vuelve a aprehenderse. Todos de vez en cuando necesitamos ser mujeres y hombres nuevos, aunque finalmente el material de reconstrucción sea el mismo con el que hemos nacido...
Gracias por tus palabras...
Besos

Mixha Zizek dijo...

me gusta la fuerza de tus versos, muchísimo, el sonido, el ritmo de tus palabras, me enacnta, besos

vera eikon dijo...

Gracias Mixha por tus palabras...
Besos