Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


domingo, 19 de junio de 2011

EXTRAÑARTE

Al amarte
Todo se hace extraño
Los días
Los cielos
Los pasos
Mis huellas
Los ojos de los perros que me miran
Las voces implacables del asfalto
La serena caída de la lluvia
La rosacea cadencia del atardecer

Mi cuerpo
es extraño
Esta tormenta de sensaciones
es extraña

Todo se extraña
en esta lujuria
de quererte
y no tenerte
De hablarte
y no decirte
De dejar pasar los días
en tu ausencia

Sólo tu presencia
pondrá las cosas
en el lugar correspondiente
Llenará los vacíos
que hay en cada hueco
Restaurará en el silencio
la magia de los nombres
Devolverá a los perros
la voz de su ladrido
Y ninguna de mis huellas
será inmerecida

Ya no será en vano la espera
Ya no inquietará mi mano la muerte
Y juntos tomaremos el pulso de los vientos

Las olas
Las infatigables olas
Las olas
condenadas a la galera de lo efímero
Las olas
amarradas a sus remos
Olas
de aire y de espuma
Olas
de inquieta belleza
Olas
tan diferentes las unas de las otras
Cientos
miles
infinitas
olas

Así es este amor
Cambiante
embravecido
y en constante devenir
Pero siempre el mismo amor
Como siempre el mismo mar

7 comentarios:

Carmela dijo...

Me encanta Vera.Para mí y creo que ya lo hemos hablado, el mar, que me apasiona, es el simbolo perfecto del amor, del amante y de la amante, de las pasiones, los deseos, la misma vida.
Me encantan tus poemas.
Un beso marinero

Maia Blank dijo...

Es precioso, Vera. Cala...

Rayuela dijo...

en esencia, el mismo...

me gustan mucho tus poemas,vera

besos*

Laiseca Estévez dijo...

el mismo amor,el mismo mar... eso me suena...
hermoso Vera de principio a fin, besos.

vera eikon dijo...

Carmela, los que sentimos esa cercanía con el mar somos afortunados. Y sí que me parece que el mar encarna todas las pasiones humanas. Bicos!!

Maia, eso que dices me ha hecho pensar en poemas que calan como la lluvia. Bonita sensación. Beso

Rayuela, en cierto modo es como en estos versos de Juan Ramón Jimenez: "eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo". Lo bueno del mar es que nunca se estanca. Besos

Graciñas Lai. La verdad es que el poema fue surgiendo cambiante. Quizás por eso derivó en el mar.
Biquiños

Curiyú dijo...

Vuelvo a preguntarme si somos nosotros o son los demás, pero todo se torna extraño alrededor, eso pasa.

vera eikon dijo...

Supongo que los demás siempre son extraños, pero nos pasamos el tiempo tendiendo puentes. Cuando nos enamoramos parece que los puentes únicamente se orientan hacia una persona, por eso el abismo con los demás se hace evidente...Besos