Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


martes, 27 de marzo de 2012

LA COLADA






Dejaste una herida abierta
al sur de mi corazón
Al sur de mi corazón
sobre la herida que abriste
canta un jilguero
Pone el jilguero voz a las nubes
mientras yo llevo mi corazón a lavar al río
Destiñe mi corazón las aguas,
bajan turbias de rojas flores
Froto friego restriego
mi corazón,
lo azoto contra la piedra
y lo pongo a secar
en cruz
al sol
Ya no hay rastro de la mancha
ni la borra de un amor
que una vez olió a café
en la mañana
Ya el presente restaña
la sangre de la herida
en la que ayer cantó un jilguero
Ya el jilguero enmudece
y vuela
a ahorcarse
de la soga del cielo

21 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

Curiosa metáfora para curar un corazón. Espero que le echaras suavizante.

Un beso.

Eleanor Smith dijo...

Hay heridas que permanecen por más que intentemos lavarlas y lavarlas.

Me encanta la imagen *

vera eikon dijo...

Buen consejo, Amanecer Nocturno. No vaya a ser que se quede medio acartonado. Besito!!

vera eikon dijo...

Bueno, en realidad creo que yo no soy mucho de lavarme las heridas(la indispensable desinfección). Soy más bien de las que dejan que todo siga su curso. Me fatiga luchar contra el viento....Bicos!!

El hombre de Alabama dijo...

¿Pero es que nadie va a pensar en el jilguero?

Nina dijo...

Yo también soy de las que dejan que siga su curso...

Besote enorme, como siempre adore la imagen :)

vera eikon dijo...

Menos mal que viniste, Hombre de Alabama. Ahora me pongo a pensar en él. Un besito

vera eikon dijo...

Gracias Nina. Sí que son lindas las fotos de Nuria Meseguer. Me encanta que te des cuenta. Bicos!!!

El Joven llamado Cuervo dijo...

Bueno...digamos que has conseguido lo que tanto buscan los hombres con sus rotos corazones...

Rayuela dijo...

pobre corazón que queda sin alas...


besos, vera*

Lila Biscia dijo...

me supo muy dulce esta entrada. a pesar de la herida, es una narración dulce, blanca, no se como explicarlo...
es hermoso leerte y de verdad, pero de verdad, muchas gracias por tu comentario de ayer.

un beso

Halcón peregrino dijo...

El corazón que se estremece hasta curarse, enmudecer y hacerse piedra sobra la piedra.

Saludos.

Juan Antonio dijo...

Al sur de tu corazón. Qué bonito, Vera. Realmente deliciosa esa colada a pleno pulmón.

Un besazo.

Axis dijo...

Además de sentir bellísimo (y triste a la vez) tu poema, me ocurrió que mientras lo leía se me cruzaban sucesivas imágenes, como ilustraciones animadas, realmente genial la manera que tenés de generar toda clase de sensaciones, incluyendo las ópticas!!! ya me armé el corto en mi cabeza! jajaj

Biquiños :)

Manuel dijo...

El cielo cura nuestras heridas...

joaquin dijo...

el Sur es terapeútico, como los mediodías. Un placer leerte

besos

Carmela dijo...

Es precioso Vera, dulcemente triste.

Un beso grande.

(tengo que ponerme al día, no puedo dejar las hermosuras que escribes,.))

Abriendo Caminos dijo...

Cierro los ojos y vuelo hacia un paisaje rural, donde la tranquilidad se hace presente y el viento me sucurra al oido.

Besos

Beatriz Salas dijo...

Magnífico! Me ha gustado muchísimo.
Me permites que lo grabe? Te invito a conocer mi blog para que me digas si te parece bien.
Un abrazo.

Sarco Lange dijo...

El corazón se daña y, como en las películas, como Terminator, vuelve a la vida con la fuerza de un caballo en cocaína.

Besos.

Beatriz Salas dijo...

Hola vera,
quería avisarte de que acabo de subir a mi blog la grabación de tu maravilloso poema. Te invito a escucharla para que me digas si te ha gustado.
Ha sido un gran placer. La música es elección de Ruth, como en cada una de mis grabaciones.

Un fuerte abrazo



http://beatrizsalas10.blogspot.com.es/2012/06/vera-eikon-la-colada-del-blog.html