Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


martes, 20 de noviembre de 2012

A LA POESÍA





Viniste a mí como viento que agitando el árbol
libera la lluvia
encarcelada entre las ramas
Viniste a mí
a desnudar la voz de las cosas

21 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

Cuando viene la poesía es para quedarse pra siempre.
Besoss!

María Sotomayor dijo...

El viento siempre dice la verdad.

Beso.

Darío dijo...

Vengo a imaginar tu enramado interior, y el viento...

EMMAGUNST dijo...

Gracias viento
Gracias poesía


acá nos encontramos con Vera!!!

Vera Eikon dijo...

He de confesar, José Antonio, que dudé bastante del título que ponerle al poema, pero quería que quedara claro a qué me estaba refiriendo porque(aunque no suelo explicar lo que escribo, puesto que creo que cualquier texto, sobre todo un poema, está haciéndose permanentemente, puesto que se hace por dos lados, uno es el de el que escribe, y otro el de el posible lector/es)con estas líneas trataba de decir que nuestro acercamiento al mundo cambia sustancialmente desde el momento en que la poesía entra en él...Y sí, es para siempre. Beso

Vera Eikon dijo...

Sobre todo ese viento que nos agita y revela....Un abrazo

Vera Eikon dijo...

Te das cuenta, Darío, de que no existe enramado tan complejo que el viento no pueda desentrañarlo o recorrerlo? Igual también existen personas que tienen esa cualidad de viento...Beso

Vera Eikon dijo...

Pues sí, gracias Emma!!! Es un buen lugar de encuentro la poesía. Besos!

Juan Antonio dijo...

Y a hacernos enmudecer con el descubrimiento de la realidad última, esencial. Bueno, eso la poesía y tú.

Betina Z dijo...

El viento nunca dejará de soplar, porque encontró un árbol como una fuente, inagotable, misterioso, esencial.
Celebro ese viento y te celebro a vos, Verita.

Un beso

Leo Mercado dijo...

Creo que la poesía (o el viento, que sospecho son la misma cosa) siempre trae un nombre....
Hermoso texto, Vera.

silvia zappia dijo...

bravoooo!!!!


cinco versos y la claridad.

abrazo, vera*

Sarco Lange dijo...

Yo amo adentro de los bosques sólo cuando el viento es el anfitrión de ese tormento.

Luego me voy pateando piedrecillas por el camino principal del pueblo y silbando un blues que aun no se ha inventado.

Besos.

Axis dijo...

Para mí VOS tenés esa cualidad de viento.

Y sos poesía,
y estás en mi alma ;)

Bicazo!

Noctiluca dijo...

creces
pero no te lo creas aunque todos
te lo gritemos con fuerza
porque entonces
dejarás de crecer en la dirección
que hace crecer a la poesía


un abrazo

David Mariné dijo...

este poema Vera..., este poema sana.
inmenso abrazo.

(* dijo...

"La mano ardida de transparencia", dice Martine Broda. :)
Es precioso, Vera.

Amanecer Nocturno dijo...

...Queriendo escuchar las cosas que nunca te dije.

Profundamente delicado, una delicia, Vera.

Beso.

Damita de blanco dijo...

Hola Vera. Soy nueva en esto de la blogsfera pero hace tiempo que leo tu blog y hoy no he podido resistirme a comentarte. Tu poema es escueto y sencillo pero hermoso y no necesita más palabras para expresarse. Recoge lo esencial. Por eso me parece brillante. Cómo lo haces? :-)
Visita mi blog si te apetece, todavía tengo sólo una entrada pero poco a poco irá creciendo. Encantada de hallarte. Un saludo

P. dijo...

Tan sencillo como hermoso.

María dijo...

¡Precioso!