Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


jueves, 22 de noviembre de 2012

INSTRUCCIONES PARA DECIR TU NOMBRE






Para decir tu nombre
hay que ponerse un pájaro en la boca
pasarse un hilo de viento
por el ojo de la garganta
y coserse la tempestad
en el costado izquierdo.
Imprescindible girar el corazón en su veleta
hasta que cante
y del insurgente pico
brote el sol.

Para decir tu nombre
hay que tañerle el nervio a lo invisible
y articular amor como pez que sube el río cuesta arriba
desde el mar de los Sargazos,
allí donde cuenta la leyenda
que han ido a parar las cosas perdidas.
Es necesario hervirse la sangre a fuego vivo
y que el vapor carmesí oculte el cielo,
como escribe el poeta que sucede
en el fragor de la batalla.

20 comentarios:

Darío dijo...

Será nombre monumental o divino...

Vera Eikon dijo...

No tengo dudas, Darío, de que lo humano es lo más difícilmente pronunciable...

Garriga dijo...

otra vez bello.
a veces prefiero
enmudecer
y que su nombre
lo grite el silencio

EMMAGUNST dijo...

quiero que diga mi nombre

Axis dijo...

Cuánta magia suscita ese nombre!!
Cuánta exaltación deliciosa me provocan estos poemas tuyos!!!

Bicazos tesoro!
Te busco...

c c Rider dijo...

los últimos tiempos han investido muy poco en nombres, una australia sería lugar tal vez amable para atener lo que somos, es, se siente de lado a lado el pájaro de esa batalla vera valdrá ovillarse.

Vera Eikon dijo...

Gracias, Garriga. El silencio es a veces la más hermosa voz. Por cierto, inquientante su última entrada...Beso

Vera Eikon dijo...

Miriammmmmmmmmmm!!! Hay una voz, ahí, esperando a articularse...Bicos a moreas!!

Vera Eikon dijo...

Exaltémonos querida! Pero veo que no me buscas.....Bicos enfurruñados...ji

Vera Eikon dijo...

Yo ahora me haría ovillito sobre el sofá, y dejaría que cualquiera de mis dos gatos se hiciera ovillito sobre mí, y quién sabe que silfo o hada se hará ovillo a su vez sobre mi gato.....Qué maravilla esa palabra, ovillo....Besos hermanito..

Amanecer Nocturno dijo...

Yo haría una segunda parte de este poema, pues para decir el nombre de alguien, para pronunciarlo bien, hay que pasar muchísimas fases, muchísimas lágrimas, muchísimos hilos por dentro.

Un abrazo, bella.

Juan Antonio dijo...

Lo tuyo es inenarrable, Vera. De bueno, digo.

Carmela dijo...

Un nombre pronunciado de esa manera es mucho más que un nombre, es el nombre.
Besos, Vera

Sarco Lange dijo...

Yo no podría decir su nombre. Me vendría el pánico: le temo al río casi tanto como a la vida.

Beso.

David Mariné dijo...

Vera quisiera decir lo que he pensado justo al terminar de leer tu poema:
y he pensado en viejecito, ya sabes, con los típicos achaques de la edad, carcomido y botarate, con los efectos de la pasión moribundos pero no terminados. levántate hermosa mía, ven tiempo pasado,multitud de muchacha, verano que obedeciste a un tiempo de incienso hoy desolado de invierno. otórgame el excelente fruto de la amistad,entrégame el umbral de la estancia donde mis amigos escriben poemas de clamor, perforando su pecho que emana, a borbotones, el fondo de su pasión. mira viejo, mira, qué tiempo de poesía viviste.
un abrazo Vera.

David Mariné dijo...

si llego a viejecito Vera, cuando relea vuestros poemas, me voy a sentir muy vivo y bello al recordar este tiempo de amigos que juntos estamos viviendo. esto me ha dicho tu poema al terminar de leerlo.sí.
unn fuerte abrazo.

silvia zappia dijo...

hoy, me inclino ante tus versos.


abrazo, maestra*

María dijo...

Tus versos emocionan siempre.

Laura García del Castaño dijo...

nombre

Leo Mercado dijo...

La metáfora del nombre me remite a un vuelo de palabras....