Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


domingo, 20 de noviembre de 2011

POEMA EN CAÍDA

Noche estrellada en el Ródano de Vincent Van Gogh



Se nos cayó el cielo
del peso
de tantas estrellas como le pusimos


24 comentarios:

axis dijo...

Fue ese fulgor, ese entusiasmo, seguro! La próxima vez nos sucederá lo mismo?

Bicos desde una noche lluviosa!

Eleanor Smith # dijo...

Estrellados. Dulcemente estrellados ~

Un beso o 2 #

Isabel Martínez Barquero dijo...

Ah, qué belleza, Vera.
En íntima simbiosis esos tres magníficos versos y el cuadro de Van Gogh.
Un fortísimo abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Por cierto, el poema es corto, pero tiene mucha miga, mucha, mucha, que, a veces, se nos cae la felicidad por un exceso de ella.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Nunca son suficientes estrellas.

Saludos y buena mañana de domingo.

Noelia Palma dijo...

querrá decir, eso, que ahora estás flotando?

El Poeta Maldito dijo...

La densidad del brillo, simple y contundente. Bravo por la economía en la expresión.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Apostamos demasiado a un cielo excesivo...

Aka dijo...

Hacer caer algo que se quiere alcanzar no tiene porqué ser malo, no? Todo vale para ello, y cargarlo de estrellas es una manera hermosa de hacerlo asequible. Las noches de van Gogh son una delicia!!
besos

El hombre de Alabama dijo...

Dejad de sobrecargar, copón.

Javier Herque dijo...

Mañana habrá otro cielo con sitio para nuevas estrellas; nuevos y viejos aciertos, nuevos y viejos errores y una caja llena de chinchetas para colgar todo con un desorden pactado.

Beso.

C C rider dijo...

Saludos, aún queda pendiente aquella discusión sobre "la poesía", tarea titánica pero no cesará. Será cuestión de retomar el mango de la sarten.

vera eikon dijo...

Si hay entusiasmo, tampoco parece tan importante lo que suceda, Axis...Ya sea el cielo o los cuerpos que se nos caigan en pedazos...Curioso. Anoche hacía sol, pero ahora mis bicos van desde un día lluvioso. Bicos!!!

vera eikon dijo...

Tal y como lo dices suena lindo, Eleanor. Bicos estrelecidas

vera eikon dijo...

Sí, Isabel, esa era mi primera intención al escribirlo. Pero ahora creo que en cierto modo te deja libertad, y si así lo queremos, puede sugerir todo lo contrario. A mí me encantan los cielos de Van Gogh, casi querría que se me cayeran encima. Un beso enorme, querida

vera eikon dijo...

Cada día deberíamos poner más(o al menos una) La Sonrisa de Hiperión. Un abrazo

Verónica dijo...

O que el cielo está en nosotros???,Noelia. Un abrazo

Verónica dijo...

Gracias Poeta Maldito. La verdad es difícil no caer en la tentación de alargarlo. Pero me até de manos y lo publiqué tal cual. Beso

Verónica dijo...

Sí, Cuervo, creo que esa era la intención del poema al escribirlo. Ahora pienso que podría aludir a otras cosas....

Verónica dijo...

También tienes razón, Aka. Estrellas que anclen el cielo a nuestra vida. Yo también amo las noches de Van Gogh. Beso con muchas estrellas....

Verónica dijo...

Ja,ja, Alabama...

Verónica dijo...

Ahora que lo dices, Javier, por fortuna siempre hay otro cielo. Y será hermoso fabricar nuevas estrellas. Beso

Verónica dijo...

La zanjaremos poco a poco y nunca quedará zanjada, Daniel....Beso

ana dijo...

¡qué coincidencia ! soñé con un cielo sobrecargado de estrellas, no se llegó a caer, pero se plegaba...
me das luces

bicos de cielo estrelado