Eres igual a ti, y desigual, lo mismo que los azules del cielo.

Juan Ramón Jiménez


jueves, 28 de julio de 2011

TARDES BLANDAS

Imagen: Remedios Varo




Le pongo alas al silencio
para que se golpee
contra el cristal que nos envuelve
Una y otra vez

En el calor
todo es blando
Siempre extraño el frío
y sus aristas
Me gusta que se me claven los abrazos

Te miro en un plano corto
Desnudo eres un poliedro
Te invento nervaduras,
asimetrías
Designo los polos de tu cuerpo,
trazo meridianos,
empalmo la línea del ecuador

Extraigo la sombra de tus lunares
En ella me cobijo
del sol y del mar
De la muerte que acecha

Me embriago en tu rictus imperfecto
Eres mi escalera al infierno

Pero hoy todo es blando
y estamos solos
Yo y el silencio
dentro del cristal
Como un pájaro
que se tropieza 
Una y otra vez


Sé que el silencio
es el único grito
capaz de resquebrajarlo

Por eso lo empujo una  y otra vez
Y otra vez
Y otra vez
Hasta que el cristal se rompe

El aire me abate
Sabor de tempestad en la boca
La tarde es a bocajarro
El silencio sangra
En la noche auscultaré la herida

11 comentarios:

Aka dijo...

Bonito lo de ponerle alas al silencio, y muy duro el penúltimo verso, el de empujar una y otra vez, y ora vez hasta romper el cristal. Por el ritmo que impone casi se puede percibir el ruido sordo de los embistes desesperados de alguien que quiere escapar del silencio. El silencio es frágil como el cristal, fácil de romper, pero al mismo tiempo puede cortar, producir heridas, buena imagen. Muy fuerte la imagen, en carne viva como decías...
besos

El hombre de Alabama dijo...

Me pregunto qué tipo de poliedro seré yo desnudo.

Me lo pregunto de verdad.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Eres una brillante arquitecta, tus edificios brillan, las escaleras, las ventanas, sos capaz de hacer la habitación más luminosa con dos palabras bien acomodadas.

C C RIDER dijo...

Pensamientos meridianos que dejan huera la profecía del que piensa que el silencio es ausencia. Te mando un bocado de Roma, espero no sonrojarte.

vera eikon dijo...

Aka, hoy me sentía tan cansada después del trabajo, que una vez colgado el poema, pensé que le fallaba el ritmo. Me sentía incapaz de hallarle la música. Lo sentía como un poema visual, pero no sonoro. Quizás porque lo que predomina en él, es el silencio. Y sí, como siempre, tienes razón. El silencio es un arma blanca....Besos

vera eikon dijo...

A mí, Alabama, me gustan esos poliedros que se forman al desnudarse. Aquellos de los que nunca podrías decir qué son realmente. Que siempre son el mismo, pero a la vez distintos. Como si sus cuerpos estuvieran construídos con las arenas de un desierto, y yo solamente fuera el viento. En fin.......

vera eikon dijo...

No sé, Darío, hoy me siento tan blanda. Soy la persona que conozco que peor lleva el calor...Me parece increíble que se puedan construir edificios con toda esta blandura, y menos que se puedan sostener. Quizás la luz pueda ser el andamio. Pero reconozco que sí siento al poema como una labor de construcción, como si un poema fuera un lego. Pero aquí soy yo la que inventa las aristas, los salientes, las entradas....Resulta realmente divertdo.

vera eikon dijo...

CCCCCCCCCCCCCCCC.........Está claro, no en todo silencio existe una ausencia, pero una ausencia está hecha de infinitos silencios. Ciao

emmagunst dijo...

la imagen del poema es la de vos y tu silencio dentro de la campana de vidrio golpeándote...no puedo ver otra imagen mas poética ni gráfica. No hay soledad más desolada que la de uno mismo encarcelado en sí mismo...qué embrollo que hice, pero así lo siento.

vera eikon dijo...

A veces, durante esta época, entran pajaritos a la exposición(en el trabajo) y después se pasan mucho tiempo tratando de buscar la salida. Yo intento indicarles donde está, pero nada más acercarme, se asustan y se alejan desorientados. Siempre temo que se golpeen contra el cristal, y ver caer su cuerpecillo inerte. Por lo general acaban por salir, pero hasta que no lo hacen me siento en un vilo. Creo que es una buena imagen, la de uno atrapado en su propio vuelo. Besos, Emma

Carmela dijo...

Como siempre me gusta Vera. Los cristales de silencio siempre producen heridas.
Un beso